Si estás abriendo tu negocio, tienes gastos extraordinarios que afrontar o un plan de expansión entre ceja y ceja, la financiación puede ser una manera rápida de generar tracción y avanzar con tu proyecto; así, familiarizarte con los requisitos de un préstamo puede ser clave.
El tejido empresarial en España es muy grande: hacia la mitad del 2024, había en el país casi 3 millones de pequeñas empresas, empleando a cerca de 10 millones de trabajadores.
En este contexto, no faltan las oportunidades de financiación, tanto públicas como privadas; aunque acceder a ellas no es ni tan fácil ni tan simple. En el caso de los préstamos, comprender la terminología y su funcionamiento es indispensable.
Sigue leyendo para aprenderlo todo sobre los requisitos para un préstamo empresarial: qué son, qué tipos existen, qué pueden exigirte para obtenerlos y qué alternativas hay para tu negocio.
¿Qué son los préstamos para pequeñas empresas?
Un préstamo empresarial es un instrumento financiero a través del cual tu negocio puede acceder a un monto específico de dinero a cambio de devolverlo en su totalidad, más un interés sobre el monto del préstamo, en un plazo determinado.
La devolución del dinero prestado se hace a través del pago de cuotas periódicas, que suelen ser mensuales, pero pueden ser bimestrales, trimestrales, etc.; una vez pagada la última cuota, según lo acordado con la entidad que te prestó el dinero, se termina la vida del préstamo y se cancelan todas tus obligaciones a este respecto.
Así, hay 3 elementos principales que componen a un préstamo empresarial:
- Monto: la cantidad de dinero que te dan en concepto del préstamo; recibes la totalidad del monto al comienzo de la operación.
- Interés: el interés que pagarás sobre el monto del préstamo; se expresa utilizando 2 medidas, que son la Tasa de Interés Nominal (TIN) y la Tasa Anual Equivalente (TAE).
- Plazo: la duración de la vida del préstamo, que se expresa como la cantidad de cuotas, junto con su periodicidad, que deberás abonar para devolver el préstamo, es decir, el dinero prestado más los intereses.
Cómo funcionan los intereses de un préstamo empresarial
Los intereses de un préstamo empresarial, como los de cualquier producto de financiación (hipotecas, créditos, etc.), pueden ser fijos o variables.
Si el interés es fijo, pagarás exactamente lo mismo durante toda la vida del préstamo; si el interés es variable, el porcentaje de interés se ajustará regularmente, a lo largo de la vida del préstamo según un índice de referencia, que en España suele ser el Euribor.
Si bien el tipo de interés fijo ofrece una mayor previsibilidad y estabilidad, si los tipos de interés bajan, podrías terminar pagando menos interés con un tipo de interés variable; de igual forma, si el Euribor sube, por ejemplo, podrías terminar pagando bastante más.
Por último, para contratar un préstamo debes tener muy claro el significado de las siglas TIN y TAE:
- TIN: el TIN es el interés puntual que se aplica sobre el monto del préstamo.
- TAE: el TAE es el coste total del préstamo, anualizado y expresado como un porcentaje del total del monto; en su cálculo se incluye el interés (el TIN), pero también los gastos de apertura, de gestión, productos complementarios, etc.
Ambos datos son fundamentales, pero de los 2, es clave prestar especial atención al TAE, ya que expresa lo que realmente deberás pagar por recibir el préstamo.
Tipos de préstamos empresariales
Los préstamos se pueden clasificar en 2 tipos, según la entidad que te lo ofrece:
- Préstamos empresariales ofrecidos por entidades públicas, que en España son predominantemente jurisdicción del Instituto de Crédito Oficial (ICO).
- Préstamos empresariales ofrecidos por entidades privadas, que son los más comunes, y los ofrecen principalmente los bancos privados, como el BBVA, CaixaBank o el Banco Santander.
Los préstamos ofrecidos o subvencionados por entidades públicas suelen contar con mejores condiciones, como tasas de interés más bajas y menos exigencias de acceso, pero son, a su vez, muy demandados, y su solicitud implica bastante más burocracia.
Los préstamos de los bancos privados, si bien ofrecen condiciones menos favorables, son también mucho más rápidos y directos de tramitar, algo que puede ser clave si tu negocio necesita el dinero tan pronto como sea posible para aprovechar una oportunidad.
Requisitos para préstamos empresariales en España
- Tener la sede fiscal en España
- Comunicar la finalidad del préstamo
- Acreditar la antigüedad de la empresa
- Ofrecer pruebas de solvencia
- No figurar en listados de morosos
- Presentar un plan de empresa
- Ofrecer avales y garantías
Cada entidad, pública o privada, impone sus propios requisitos para cada uno de sus productos de financiación. Mientras más atractivas sean las condiciones de un préstamo, en especial el monto máximo y el interés, más exigentes serán los requisitos.
Esto es así porque los bancos buscan asegurarse tanto como sea posible que, efectivamente, vas a devolver el monto del préstamo más los intereses. A grandes rasgos, estos son los requisitos para un préstamo empresarial más comunes:
Tener la sede fiscal en España
Un requisito ineludible para solicitar un préstamo empresarial en España es que la sede fiscal de tu negocio debe estar en el país; esto, porque se trata de productos de financiación que se ofrecen en España y, por ende, se regulan según las leyes españolas.
Comunicar la finalidad del préstamo
Todas las entidades de financiación te pedirán que justifiques la toma de deuda, es decir, que demuestres para qué estás pidiendo el dinero, cuál es la finalidad puntual del préstamo que estás solicitando para tu negocio.
Puede ser para renovar la maquinaria en tu obrador, expandir tu oferta a un nuevo mercado o pasar de la venta online a la presencial abriendo una tienda física, por ejemplo.
Este paso es fundamental, ya que los bancos buscan asegurarse de que estás pidiendo el préstamo para avanzar tu estrategia empresarial, y no para solventar deudas pendientes o reflotar un negocio financieramente complicado.
Al mismo tiempo, muchos préstamos empresariales se ofrecen para perseguir objetivos puntuales. Esto sucede mucho con los préstamos financiados por entidades públicas.
A su vez, algunos bancos ofrecen condiciones especiales en sus préstamos empresariales cuando la finalidad de estos va en concordancia con sus valores u objetivos. A modo de ejemplo, el BBVA ofrece solventar el 100 % de los gastos de apertura de uno de sus préstamos para empresas si la finalidad de este es sostenible.
Acreditar la antigüedad de la empresa
Es común que se exija una antigüedad mínima, por ejemplo, de al menos 1 año, para poder acceder a un préstamo empresarial. La antigüedad sirve como prueba de la capacidad de tu negocio para funcionar y subsistir en el mercado.
Dicho esto, muchos bancos ofrecen préstamos empresariales especialmente diseñados para emprendedores que están dando sus primeros pasos, para que puedan abrir sus negocios. Estos préstamos suelen tener, a su vez, unas condiciones menos favorables.
Ofrecer pruebas de solvencia
Además de la antigüedad, los bancos y las entidades públicas suelen exigir pruebas de solvencia, que por lo general consisten en la presentación de balances contables y cuentas de resultados que den testimonio de los ingresos de tu negocio.
Según los requisitos del préstamo empresarial en cuestión, te pueden exigir incluso pruebas de solvencia que se extiendan durante periodos extendidos, es decir, que pruebes la salud financiera de tu empresa a lo largo de los últimos años.
En este mismo sentido, también es común demostrar el nivel de endeudamiento actual de tu negocio, en especial si tienes contratados otros productos de financiación.
No figurar en listados de morosos
Como sucede en la mayoría de los países, en España existen varios registros de morosos a los que todos los bancos acceden cuando evalúan la prestación de prácticamente cualquier servicio, pero en especial los de financiación para empresas.
En España, los 2 registros de morosos más importantes son el de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (ASNEF) y el Registro de Aceptaciones Impagas (RAI).
Cualquier factura atrasada de tu empresa puede ser razón suficiente para que se la incluya en uno de estos registros durante años; como te imaginarás, aparecer en un registro de morosos dificulta en gran medida acceder a un préstamo, cuando no lo imposibilita por completo.
Presentar un plan de empresa
Muchos préstamos empresariales, pero en especial los destinados a la apertura de negocios y nuevas empresas, exigen la presentación de un plan de empresa completo, bien estructurado y, en especial, respaldado con datos duros, estudios, análisis y proyecciones.
Mientras más exhaustivo y realista sea el plan de empresa, más ayudará a tu negocio a conseguir el préstamo que estás solicitando.
Ofrecer avales y garantías
Si bien ofrecer avales y garantías no siempre es un requisito para un préstamo (aunque a veces sí que lo es), es algo muy buscado por los bancos, ya que les permite resguardarse en caso de que incumplas tus obligaciones.
Un aval es una persona física o jurídica que se compromete a solventar tu deuda, total o parcialmente, en caso de que tú no lo puedas hacer. En otras palabras, si no pagas las cuotas de tu préstamo, el prestamista (el banco, por ejemplo) puede exigir el pago de las cuotas a tu aval.
Existen otros tipos de garantías además de los avales. Si tienes un inmueble (una propiedad) o bienes muebles de mucho valor, como vehículos o maquinaria industrial, por ejemplo, puedes ofrecerlos como prenda por el préstamo.
En estos casos, si no cumples con las cuotas del préstamo empresarial, el banco puede hacerse con la propiedad o con los bienes que hayas ofrecido como garantía, para luego sacarlos al mercado y cubrir así tu deuda.
Documentos necesarios para solicitar un préstamo empresarial
Como sucede con los requisitos para préstamos, la documentación que se te exige depende tanto de la entidad que lo ofrece, como del préstamo puntual que estás solicitando.
En concreto, la documentación es la prueba de que tu negocio cumple con los requisitos del préstamo. Mientras más exhaustiva sea la documentación que presentas, más seguridad tendrá el banco de que podrás afrontar las cuotas del préstamo empresarial que solicitas.
En la mayoría de los casos, los bancos te van a exigir, al menos en parte, estos documentos:
- Número de Identificación Fiscal (NIF), que expresa la forma jurídica de la empresa y su registro en Hacienda.
- Acta de titularidad real, que identifica a las personas físicas o jurídicas dueñas de al menos el 25 % de la empresa.
- Escritura de constitución, que prueba la antigüedad de la empresa.
- Balance y cuenta de resultados, que sirven para probar la solvencia de la empresa.
- Justificante de destino del préstamo, que te permita demostrar para qué utilizarás el dinero solicitado.
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Documentación impositiva:
- Declaraciones del Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE)
- Declaraciones del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA)
- Justificante de pago del Impuesto sobre Sociedades (IS)
- Justificante de renta y relación de bienes de avalistas, en caso de que presentes un aval (o varios) en tu solicitud del préstamo.
¿Debería solicitar un préstamo para mi negocio?
Un préstamo empresarial es un instrumento financiero que implica una deuda para tu negocio y, como tal, debes saber identificar cuándo es un buen momento para pedir uno, y cuando no.
En parte, porque si la finalidad del préstamo no está enfocada en cuestiones como el crecimiento y la expansión de tu negocio o la inversión en nuevas tecnologías, por ejemplo, es muy probable que, sencillamente, no te lo concedan.
Estas son algunas de las situaciones más claras en las que podría ser recomendable solicitar un préstamo comercial:
- Expansión de tu oferta: ya sea porque buscas acceder a nuevos mercados, abrir nuevos canales de venta o expandir tu oferta de productos o servicios.
- Tecnología e infraestructura: buscas invertir en mejorar la infraestructura de tu negocio, así sea física o digital.
- Crecimiento operativo: buscas expandir tu capacidad operativa, ya sea adquiriendo un volumen más grande de insumos o productos o agrandando tu plantilla, en anticipo de un aumento futuro de la demanda.
En todo caso, recuerda que los préstamos para empresas no son los únicos métodos de financiación a los que puedes acceder para tu negocio. A continuación, echa un vistazo a algunas de las principales alternativas.
Sigue leyendo: 16 ideas de negocios rentables con poca inversión.
Otras formas de financiación para empresas
Los préstamos, más allá de ser uno de los instrumentos de financiación más antiguos, y de los más comunes del mundo aún en la actualidad, no son, ni mucho menos, la única opción para tu negocio.
En efecto, existen varias posibilidades que puedes evaluar si tu negocio o tu proyecto necesita financiación y, por la razón que sea, un préstamo empresarial no es la solución ideal para ti en este momento.
Estas son algunas alternativas a los préstamos empresariales que puedes explorar para obtener financiación para tu negocio:
Crowdfunding
El crowdfunding o financiación colectiva, también llamado «micromecenazgo», es un método de financiación que consiste en recibir aportes o donaciones monetarias por parte de un gran número de personas.
Estos aportes pueden ser recompensados de alguna manera, o no, dependiendo de la configuración de tu campaña de crowdfunding.
Por ejemplo, un emprendimiento que se encuentre en las primeras etapas de desarrollo de un producto de domótica puede utilizar el crowdfunding para financiar la producción de la primera tanda, a cambio de enviar a los aportantes descuentos de lanzamiento, promociones especiales o incluso versiones exclusivas del producto.
El crowdfunding es ideal si necesitas dinero para un proyecto de negocio particularmente innovador, en especial si se relaciona con temas que interesan y motivan a las personas a aportar, como la sustentabilidad.
Sigue leyendo: Descubre cuáles son los 10 mejores sitios de crowdfunding.
Subvenciones
Si tienes un negocio en España, es fundamental que conozcas qué subvenciones existen y cuáles puedes solicitar. Las subvenciones son ayudas ofrecidas por entidades públicas que apuntan a fomentar el crecimiento de las empresas, en especial de las pequeñas y medianas.
Si bien existen diferentes tipos de subvenciones, las subvenciones a fondo perdido son las más interesantes para las empresas, ya que implican un «regalo» de dinero; es decir, que te dan un monto de dinero que luego no tienes que devolver.
Por supuesto, acceder a una subvención, en especial a una subvención a fondo perdido, implica cumplir con una variedad de requisitos muy específicos, además de superar una serie de etapas burocráticas, con la debida paciencia.
Búsqueda de inversores
Siempre puedes buscar inversores. Las rondas de inversión son sumamente comunes en las PYMES y las startups, en especial las enfocadas en innovación, tecnología y desarrollo.
Una opción es buscar inversores ángeles, que son individuos particulares que invierten en tu negocio, por lo general a cambio de una participación en el capital. Las formas más comunes de encontrarlos son asistiendo a eventos del sector, y conectando con redes de inversores, como la de la Red Española de Inversores.
Otra manera de encontrar inversores es formar parte de una aceleradora de startups, una organización dedicada a potenciar emprendimientos; si bien prestan toda una serie de servicios, como asesoramiento comercial y networking, casi siempre ofrecen ayuda para conseguir financiación, o la ofrecen ellos mismos.
Potencia tu negocio con la financiación adecuada
No dejes que la falta de capital les ponga un freno permanente a tus sueños, tus proyectos o tus ideas: busca el financiamiento adecuado y avanza en el camino de tu emprendimiento. Conseguir financiación es una tarea que todo negocio debe afrontar tarde o temprano.
Para asegurarte de acceder al producto de financiación ideal para tu negocio, antes debes conocerlos. Mientras tanto, dale vida a tu emprendimiento montando tu propio ecommerce con Shopify, un canal de venta efectivo y económico que te permitirá dar marcha a tu negocio.
Preguntas frecuentes sobre los requisitos para un préstamo
¿Cuál es la diferencia entre un préstamo y un crédito?
Mientras que con un préstamo recibes el total del monto prestado al comienzo, en una línea de crédito vas recibiendo dinero a medida que lo vayas necesitando, hasta llegar al límite máximo establecido. Por su carácter más flexible, las líneas de crédito suelen acarrear intereses más altos que los préstamos, aunque solo pagas intereses sobre el monto que has recibido, no sobre la totalidad de la línea de crédito.
A su vez, a medida que devuelves el dinero que recibes a través de la línea de crédito (más los intereses), puedes volver a acceder a nuevas cantidades de dinero, siempre manteniéndote dentro del límite fijado para el crédito. Un préstamo, en cambio, es un instrumento más lineal: recibes una cantidad al comienzo, y luego devuelves esa cantidad más los intereses, y queda cumplido el compromiso.
¿Cómo puedo saber si mi empresa figura en un registro de deudores?
En España, tanto el registro de morosos del ASNEF como el del RAI son abiertos y discrecionales, es decir, que cualquiera puede consultarlos. Si tu empresa no figura en ninguno de estos 2 registros de morosos, es muy probable que no lo haga en ningún otro. Por otro lado, lo normal es recibir una serie de notificaciones, y un tiempo de gracia para cubrir tus deudas, antes de entrar en estos registros.
¿Existen modelos de negocio rentables con baja necesidad de inversión?
El ecommerce engloba una amplia variedad de modelos de negocios que implican una inversión muy baja en relación con las oportunidades de rentabilidad que ofrecen. En especial, los modelos de dropshipping y de impresión bajo demanda son conocidos por ofrecer la mejor relación entre bajo coste y riesgo, y una alta rentabilidad potencial.