¿Te imaginas transformar tu pasión en una tienda llena de vida? El camino de la idea a la gran inauguración implica varios pasos, desde una planificación estratégica hasta un diseño creativo y una preparación minuciosa.
Con esta checklist de 15 puntos, aprenderás cómo abrir una tienda minorista y optimizar su crecimiento desde el principio.
Cómo abrir una tienda minorista
- Elige tu nicho
- Elabora un plan de negocio
- Registra tu empresa
- Obtén licencias, permisos y seguros
- Infórmate sobre impuestos y contabilidad
- Busca el local ideal
- Diseña la distribución de tu tienda
- Encuentra proveedores
- Contrata personal
- Elige un sistema de pago
- Utiliza una plataforma de gestión de inventario
- Construye tu marca
- Planifica la operativa de tu tienda
- Promociona la apertura de tu tienda
- Expande tu negocio al canal online
1. Elige tu nicho
¿En qué sector concentrar toda tu energía? Cuando investigas cómo abrir una tienda minorista, la idea de ofrecer de todo resulta tentadora, pero el tiempo y los recursos son limitados. Define qué tipo de productos vas a vender y qué público objetivo será el destinatario de tu oferta.
Aquí tienes algunos consejos para facilitarte la elección:
- Pon atención a lo que te encanta. Es mucho más sencillo vender algo en lo que crees y que te motiva. Empieza identificando tus intereses.
- Anticipa los posibles inconvenientes. Cada sector tiene sus desafíos y barreras de entrada. Reflexiona sobre los problemas que podrían surgir en tu nicho y si podrás superarlos.
- Evalúa la rentabilidad. Es crucial que tu pasión se encuentre con una demanda en el mercado. ¿Existen competidores? Si no, investiga bien las razones y asegúrate de que haya un mercado viable.
- Analiza lo que hace la competencia. Observa tanto sus aciertos como sus errores en áreas como marketing, atención al cliente y ventas. Adopta lo que les funciona y mejora lo que no lo hace.
2. Elabora un plan de negocio
Elaborar un plan de negocio es especialmente útil para solicitar financiación, aunque si decides invertir tu propio capital, te ayudará a consolidar tus ideas y detectar necesidades que al principio podrías pasar por alto.
Los planes de negocio pueden ser más o menos detallados, pero suelen incluir la siguiente información:
- Nombre y descripción del negocio.
- Resumen ejecutivo.
- Estructura legal.
- Productos y servicios.
- Público objetivo.
- Investigación de mercado y estrategias de marketing.
- Proyecciones de flujo de caja y costes iniciales.
- Detalles sobre logística y fabricación.
- Información sobre préstamos o subvenciones conseguidas.
Si te sientes abrumado y no sabes por dónde empezar, puedes usar esta plantilla gratuita de plan de negocio para pequeñas empresas como guía.
3. Registra tu empresa
El siguiente paso es registrar tu empresa. Para ello, tendrás que decidir la forma jurídica que mejor se adapte a tu actividad. Esta decisión influirá en cuestiones de fiscalidad, obtención de capital y responsabilidades legales.
Cada forma jurídica viene acompañada de distintas implicaciones en materia de impuestos, propiedad, responsabilidad y financiación.
Mientras que en Estados Unidos existen cinco estructuras principales (autónomo, sociedad, corporación, S Corporation y LLC), en España, se manejan generalmente tres tipos de entidades:
- Empresario individual (autónomo)
- Sociedad de responsabilidad limitada (S.L.)
- Sociedad anónima (S.A.)
Investiga a fondo tus opciones, ya que cambiar la estructura posteriormente, aunque es posible, puede resultar complejo.
Una vez definida la estructura legal, inscribe tu empresa en las entidades estatales o, si fuera necesario, en el registro mercantil correspondiente.
4. Obtén licencias, permisos y seguros
El siguiente reto legal cuando te enfrentas a cómo abrir una tienda minorista, es conseguir las licencias y permisos pertinentes.
Para la mayoría de las tiendas físicas ubicadas en España, necesitarás una licencia de apertura y actividad, darte de alta en Hacienda para declarar tu actividad económica y, si utilizas un nombre comercial distinto al de la empresa o autónomo, registrarlo.
Además, si vas a comercializar productos restringidos, como medicamentos, alcohol, animales, armas o material para adultos, requerirás permisos especiales.
Dependiendo de la ubicación de tu negocio, podrías necesitar otros permisos adicionales:
- De zonificación. Algunas administraciones locales regulan qué tipos de negocio pueden operar en ciertas zonas.
- Sanitarios, sobre todo si gestionas alimentos.
- Ambientales si existe riesgo de contaminación.
- Para instalar cartelería en la vía pública en algunos municipios.
Investigar estos requisitos es fundamental al desarrollar tu plan de negocio.
5. Infórmate sobre impuestos y contabilidad
Las obligaciones fiscales varían según la ubicación, la forma legal y la operativa de tu negocio. Por ejemplo, en España, un autónomo debe presentar sus declaraciones de impuestos de forma trimestral y anual, mientras que las sociedades tienen otros plazos específicos.
La Agencia Tributaria ofrece información detallada sobre los impuestos que corresponden a cada tipo de empresa, los calendarios de presentación y el IVA aplicable en cada caso. Consulta la información oficial para asegurarte de cumplir con todas las obligaciones fiscales según la forma jurídica que hayas escogido.
6. Busca el local ideal
Cuando te planteas cómo abrir una tienda minorista, una de las principales dudas es la ubicación. Una vez que tengas en orden los permisos necesarios, ya puedes empezar a buscar el espacio comercial perfecto.
Conocer el perfil demográfico de tu cliente ideal es esencial para seleccionar la ubicación adecuada. Si vendes material escolar, por ejemplo, no tendría sentido establecer tu tienda a más de 10 kilómetros de un centro educativo.
Además, ten en cuenta estos seis aspectos (VPASTA):
- Visibilidad
- Parking
- Accesibilidad
- Señalización
- Tráfico
- Actividad en la zona
No olvides considerar el lugar para almacenar inventario. A diferencia del comercio electrónico, una tienda física debe disponer de espacio suficiente para la mercancía, la exhibición de productos, el tránsito de personas y el área de caja.
Un local demasiado grande puede implicar mayores costes por metro cuadrado y un aspecto vacío, por lo que encontrar el equilibrio es clave.
7. Diseña la distribución de tu tienda
Cuando un cliente entre en tu tienda, atráelo con un diseño atractivo. Planifica cuidadosamente qué es lo primero que verá y qué elementos lo animarán a comprar. Un escaparate llamativo puede marcar la diferencia.
Al organizar los productos, piensa en la mejor ubicación para cada uno. ¿Qué artículos es más probable que los clientes añadan a su compra mientras avanzan hacia la caja? ¿Hay productos que se complementan naturalmente?
Cuida también el área de caja, donde se mostrarán destacados o promociones. El proceso de pago debe ser ágil y evitar las largas colas.
La accesibilidad es otro elemento importante: asegúrate de facilitar el paso de personas con movilidad reducida, padres con cochecitos y cualquier persona que necesite un espacio mayor. Considera pasillos amplios, la altura de la caja y otros detalles que hagan la experiencia cómoda para todos.
No dejes el almacenamiento del inventario para el último momento. Evalúa lo sencillo que será reabastecer productos y mantener los estantes llenos.
8. Encuentra proveedores
Si tu negocio fuera un organismo, los proveedores serían sus arterias. Mantener buenas relaciones con ellos es esencial, y todo comienza eligiendo a los socios adecuados. Si alguna vez has realizado entrevistas de trabajo, dar la bienvenida a un nuevo proveedor te resultará un proceso familiar.
Asociarte con un proveedor poco fiable puede retrasar la producción y distribución, lo que te costará tiempo y dinero. Así que mejor establece unos criterios claros desde el inicio: el precio es solo uno de varios aspectos a considerar:
- Calidad del producto
- Atención al cliente
- Relaciones establecidas
- Ética del proveedor
- Normas de pedido mínimo (MOQ)
- Experiencia en tu sector
- Referencias
9. Contrata personal
A diferencia del comercio electrónico, una tienda física requiere un equipo desde el inicio. Administrar el negocio tú solo puede resultar muy complicado, por lo que tendrás que contratar y formar a un equipo competente.
Asegúrate de cumplir con la normativa laboral y de contar con los seguros requeridos (como la responsabilidad civil del empleador o el seguro de accidentes de trabajo) según la normativa vigente en tu país o comunidad autónoma.
Además, organiza un sistema para gestionar las nóminas, verificar la elegibilidad de los empleados y notificar a las instituciones correspondientes la incorporación de nuevo personal. En la web de la Seguridad Social encontrarás los pasos imprescindibles para contratar por primera vez.
Durante las entrevistas, evalúa tanto la actitud como la habilidad. Es preferible trabajar con alguien motivado y dispuesto a aprender, a quien puedas entrenar en tus procesos.
10. Elige un sistema de pago
El último elemento físico por resolver es el sistema de pago. Es fundamental contar con una solución que te permita aceptar tarjetas de crédito, débito, pagos sin contacto y, por supuesto, efectivo.
Un sistema de pago se compone de dos elementos principales: el punto de venta y el procesador de pagos.
Sistema de punto de venta
El sistema de punto de venta (POS) es el conjunto de hardware y software que te permite aceptar pagos y realizar ventas en persona. Puede ser tan sencillo como utilizar una tablet o smartphone con un lector de tarjetas o una máquina de pago. Sin embargo, si también vas a aceptar pagos en efectivo, necesitarás una caja registradora.
Busca un sistema POS que agilice el proceso y acepte diversas formas de pago: tarjetas, pagos sin contacto, tarjetas de regalo físicas y digitales, y efectivo.
Procesador de pagos
Algunos sistemas, como Shopify POS, integran el procesamiento de pagos, mientras que otros requieren gestionar contratos y tarifas con terceros. Una solución integrada reduce tus costes mensuales, acelera los pagos y minimiza errores en la contabilidad, ya que se automatizan los procesos de conciliación.
En cambio, trabajar con proveedores externos implica conciliar manualmente las transacciones registradas, lo que puede retrasar los abonos.
Antes de decidir, revisa bien qué ofrece cada sistema en cuanto a procesamiento de pagos para evitar sorpresas en la facturación.
11. Utiliza una plataforma de gestión de inventario
Cuando exploras cómo abrir una tienda minorista, pronto te das cuenta de que la gestión del inventario es fundamental. Por eso es recomendable comenzar con un software de gestión que sincronice el inventario de la tienda online con la física.
Con Shopify, puedes administrar tu inventario en ambos canales, ya que sus funciones integradas te permiten gestionar stock de manera sencilla, además de integrar otras plataformas si lo necesitas.
12. Construye tu marca
Construir una marca sólida, con la que los clientes se identifiquen emocionalmente, puede impulsar el éxito de tu tienda. Tu marca es más que un nombre o un logotipo: es la identidad, los valores y la razón de ser de tu negocio.
Define en tu estrategia elementos como la misión, visión e identidad visual (logotipo, colores, tipografías y composiciones), junto con la definición de una voz y tono propios.
Más importante aún es que todo tu equipo comprenda y refleje la esencia de la marca. Incorpora la filosofía y valores en el proceso de formación del personal.
Incluso las tiendas emergentes pueden fortalecer la identidad de marca, tal como hace Monday Swimwear, que organiza eventos pop-up muy exitosos.
13. Planifica la operativa de tu tienda
Analiza cómo integrará tu tienda física el canal online o tu web. Puedes ofrecer la modalidad de compra online y recogida en tienda. Muchas grandes superficies y comercios ya han adoptado el modelo Click and Collect, y ahora se extiende a otros sectores.
Utiliza plataformas que integren las operaciones online y presenciales. Esto es precisamente lo que hace Riess Group, que ayuda a comerciantes de Shopify, como Vestique, a optimizar sus tiendas físicas, lo que ha supuesto incrementos en ventas de hasta un 18 %.
14. Promociona la apertura de tu tienda
Para este punto, ya habrás registrado tu negocio y definido el local, los proveedores, el personal y los sistemas de pago. Solo queda promocionar tu tienda y preparar la gran inauguración.
Mientras esperas la llegada de la mercancía y organizas el espacio, planifica la estrategia de marketing para atraer a clientes locales.
Forma alianzas con comercios de la zona, organiza eventos promocionales o incluso crea una experiencia de compra única. Reparte folletos en tu barrio, coloca carteles en el interior y exterior, y valora la opción de anunciarte en medios locales.
15. Expande tu negocio al canal online
Aunque de entrada quizá no lo parezca, uno de los pasos vitales de cómo abrir una tienda minorista es trabajar la presencia digital. En redes sociales busca participar en grupos o páginas locales relacionadas con tu nicho y comparte tu negocio con tu red.
El SEO local es una estrategia efectiva a largo plazo. Empieza por crear un Perfil de Empresa en Google y proporciona toda la información relevante para que los clientes de tu zona te encuentren.
Pon en marcha tu tienda minorista rentable
Ahora que ya sabes cómo abrir una tienda minorista, solo necesitas algo de planificación, aplicar una buena estrategia de marketing y seguir el paso a paso para lanzar tu negocio.
Es normal enfrentar algunos tropiezos en el camino, pero contar con una red de apoyo y las herramientas adecuadas te ayudará a superar los obstáculos.
Preguntas frecuentes sobre cómo abrir una tienda minorista
¿Cómo generan ingresos las tiendas minoristas?
Las tiendas minoristas pueden obtener ingresos vendiendo sus propios productos, revendiendo mercancías de otras marcas, organizando talleres o eventos pagados en el local, vendiendo por internet y ofreciendo servicios mediante suscripciones.
¿Cuánto dinero necesito para abrir una tienda minorista?
Según datos promedio, un gran número de pequeños empresarios invierten alrededor de 40.000 euros en su primer año completo, aunque es posible iniciar el negocio sin invertir capital propio si consigues financiación a través de préstamos, inversores o crowdfunding.
¿Es rentable abrir una tienda minorista?
Sí, siempre que planifiques de forma estratégica e investigues bien el mercado. El éxito también depende de utilizar herramientas que faciliten la gestión del negocio. Utilizar una plataforma completa, como Shopify, ayuda a alcanzar la rentabilidad más fácilmente.
¿Qué necesito para abrir una tienda minorista?
Debes contar con la información básica del negocio, inventario, un local adecuado y tecnología para procesar pagos. Dependiendo de la ubicación, quizá necesites licencias y permisos adicionales.
¿Cómo puedo abrir una tienda minorista sin dinero?
Es posible abrir una tienda sin inversión inicial si consigues financiación externa, ya sea a través de Shopify Capital, préstamos, inversores, subvenciones para pequeños negocios o crowdfunding, entre otros recursos.